miércoles, 27 de febrero de 2013


LA CLAVE DEL ÉXITO 




Como se veía venir, la aparición en la arena política del ambientalista sojero millonario defensor de los pequeños productores rurales, Alfredo Unabomber De Ángelis, no tenía otro objetivo que escupirle el asado a Busti. La meteórica y errática trayectoria lo puso de manifiesto y los jóvenes del FEF, volvieron de sus vacaciones dispuestos a ponerle los puntos vía comunicado.

Según se comenta en los pasillos del agro, la estrategia de Alfredo, es clara. Primero estar con la sociedad rural, luego acercarse tibiamente a los radicales, para más tarde mostrarse en sendas reuniones con operadores del PRO y finalmente autonominarse como candidato del FEF, tal cual lo hizo el líder indiscutido, y de esa manera empardar posturas. “Es que si no el conejo entraba como por un tubo”, reflexionaron en el entorno de De Ángelis.

Poniendo en el tablero un pesado exponente de la oposición al kirchnerismo a jugar en la provincia pretenden obligar a Busti a negociar candidaturas.

No se descarta que los mellis estén haciendo de las suyas y fingiendo ser el mismo, estando en dos lugares distintos al mismo tiempo. “Como cuando éramos gurises”, dijeron ambos al mismo tiempo mientras con la punta de la alpargata hacían rayas en la tierra.

Esto de los candidatos que cual tortuga llevan su casa a cuestas, no es nuevo en el ambiente opositor: Pato Bulrrich, sería uno de los más claros exponentes. Personas que, como el propio Busti y ahora el Unabomber vernáculo, están tan firmes en sus convicciones y valores inamovibles que allí donde estén está su ideología y no reparan en alianzas con dios o el diablo para mantener incólumes sus principios.

lunes, 25 de febrero de 2013

Siempre me mandaban al lento




La educación formal es aquella que nos adapta desde temprana edad a este sistema y esta sociedad, nos normaliza, estandariza. Nos domestica, digamos. La escuela primaria y secundaria es obligatoria, y en mi caso particular la padecí. Mi educación la he construido de alguna manera, separándome de eso que aprendí. A leer me enseñó mi abuela, igual que el gusto por la lectura, era autodidacta ella, aunque no aprendió mucho, sabía bastante. Sólo fue hasta tercer grado y comenzó a trabajar a los 12 años. Recuerdo que mis segundas madres siempre me mandaban al grado b o c, no me acuerdo la nomenclatura, porque ellas le llamaban el lento, así le decíamos todos. Y yo siempre quería estar con mis primeras madres: mi mamá y mi abuela, a ellas yo les parecía una maravilla, las otras siempre me estaban molestando porque no copiaba lo del pizarrón y siempre estaba mirando por la ventana, en silencio. No entendían qué me pasaba y la vivían llamando a mi mamá porque yo era raro. Supongo que por eso me mandaban al lento, ahí íbamos a parar los que éramos lentos de entendederas, al otro, que no le llamaban el rápido, sino el A, iban los rubios, extraña coincidencia, los blancos, con más guita, y más lindos nunca iban al lento, será genético? Naaaa, luego lo entendí, y cuando fui más grande me arrepentí de la alegría que sentí el día que me pasaron del lento al A. Sobre todo porque en el Lento estaban mis amigos, pero en ese momento lo sentí como un logro, mi mamá y mi abuela se pusieron contentas. Pero ahí quedaron mis amigos y mi hermano del alma que es mi primo y se llama Monchi, y Sabattini, que era re parecido a Charly García y se hacía barba de papá noel con plasticota, y Kunzi, y Firinguleyro, con el que comíamos carlitos y estábamos en la casa solos porque la mamá se iba a trabajar toda la tarde y escuchábamos mil veces un disco del que sólo nos gustaba un tema: duerme negrito. Y Maitenón, que era más grande y fumaba.
Claro, nadie quería estar en el lento. Pero cuando fui desaprendiendo me di cuenta que ese era mi lugar, esa es la gente que yo quiero, la que iba al lento, digo, y por eso, a la secundaria la odié, la pasé raspando, porque siempre me escapaba para juntarme con los que seguro en la primaria, fueron al lento...

viernes, 15 de febrero de 2013

AL MAESTRO CON AMOR


Cuando se cocinaba la cosa, digamos a partir de mediados de 1800, es decir cuando los porteños comenzaban a imponer su proyecto político oligarca y europeizante a sangre y fuego, y la heroica resistencia del federalismo provinciano comenzaba a ceder ante la capacidad aniquiladora del tiro a repetición del Winchester y las traiciones de próceres liberales como Urquiza, los porteños comienzan también a pensar en un esquema de dominación más sutil y efectivo: la educación.
Para ese momento existían en Europa dos grandes modelos de educación: el francés por así decirlo, orientado a la formación de profesiones liberales, y el alemán, más del lado de la investigación científica y el desarrollo de la industria. Por supuesto, el general Sarmiento, que jamás peleó en una puta batalla, se inclinó por el refinado modelo francés. No por nada, esa gloriosa frase que, desde luego, no le pertenece, y dejó grabada en alguna piedra que resumimos como “las ideas no se matan”, fue escrita en francés.
La elección del modelo francés, no se basa únicamente en el amor y la admiración que el maestro tenía por las festicholas parisinas, si no, además y principalmente, porque un modelo agroexportador como el que ya se proyectaba para la Argentina y que no terminaban de comprender y aceptar los bárbaros del interior, no requería desarrollo científico e industrial alguno. ¿Para qué? Todo eso lo importábamos con la guita que generaba la sobreexplotación de los pobres en las inmensas estancias que Rocca supo conseguir. Al fin y al cabo no éramos más que una colonia inglesa, en el mejor de los casos. Lo que se necesitaba entonces en la Argentina eran empleados más o menos alfabetizados, que compartieran una misma lengua y entendieran las órdenes que se les daban, che. Más algunos administrativos que hicieran funcionar la burocracia del Estado; más algunos médicos que controlaran las epidemias que desataban los vergonzantes modos de vida de la chusma local e importada; y a otra cosa carrascosa.
Pero había un problema, ese modelo de educación se correspondía con un modelo de país y con una ideología política que había sido resistida por el pueblo, que no había sido mansamente aceptada y rubricada en un prolijo y pacífico contrato social. Y para colmo, esa resistencia no era infundada y bárbara, como se mentó hasta nuestros días, si no que poseía un proyecto claro, un plan de gobierno, una determinada organización económica, una cosmovisión, por así decirlo. La batalla real, esa que cortó cabezas e incendió ranchos, ya estaba ganada. Había que borrar todo rastro de imposición violenta o, de no ser posible, justificarla en la demonización del otro. Necesitábamos una historia de próceres desabridos, casi sin ideas, y sin otro objetivo que conseguir la patria que teníamos a partir de 1880. La historia previa no te la cuentan o te la retacean en la secundaria, y es relatada por docentes formados en este modelo sarmientino, y mayoritariamente, con ideas similares a las del maestro. Ni que hablar de la primaria.
Entonces la historia pedorra, por darle un nombre técnico, va del cabildo de 1810 – esa revolución municipal – a San Martín cruzando los Andes y Belgrano creando la bandera, en el medio, el abismo, y luego la grandeza de la patria creada por rubios que bajaban de barcos venidos de Europa. Si alguno se le daba por preguntar por algún nombre de caudillo que bautiza alguna calle sin importancia, se le decía que se trataba de un gaucho pendenciero, borracho y cuatrero, y listo capristo. Esa es toda nuestra formación, de esa manera nos educan en la primaria y en la secundaria, y para Macri, Busti y los radicales, esta bien que así sea, claro esa historia beneficia justamente a un determinado sector, el de los que vencieron y el de los que posteriormente eligieron andar por la vereda de los vencedores.
Pero hubo un problema, allá por mediados de los cuarenta, el peronismo, el pueblo que para tener identidad necesitaba volver más allá de 1880, porque su historia era la historia de los perdedores, como tal vez lo sea siempre, y bueno ahí estaban los historiadores revisionistas, todos peronchos ellos, entonces hubo que volver a la misma receta: violencia, terror, proscripción, demonizar al otro, borrar todo vestigio de su existencia de la historia. Y después del bombardeo las cosas volvieron más o menos a su lugar. Pero “maldición, las ideas no se matan”, debería haber escrito Sarmiento, la negrada, los crotos, los trabajadores, nunca olvidaron y siempre quisieron ver por esas rendijas que quedan cuando la historia oficial comienza a crujir, su propia historia. Puesto que los libros no hablan de ellos, y si lo hacen lo hacen mal, debería haber algún relato que diera más pistas: el maldito revisionismo histórico, que en la universidad se toca como una aventura nacional, a lo sumo latinoamericana, y por eso bastante deplorable, muy lejana a los criterios de cientificidad de los países centrales, y claro, muy contrario a los objetivos de las clases aún dominantes. Pero con esa persistencia que tiene la mugre, la sangre vuelve a colarse por entre las letras calmas y pulcras de un libro, y nos atormenta con la conciencia de los vencidos, y como somos jóvenes, se nos da por querer todo lo que se nos niega. Porque se nos negó la política, queremos hacer política, porque se nos negó la historia queremos hacer historia, porque se prohibió a Perón queremos a Perón, porque se hizo desaparecer el cuerpo de Evita, la tomamos como bandera. Y claro, como siempre, hoy aparecen los defensores de la república, las instituciones y las normas, para que nada cambie, esos que nunca dudaron en echar mano a los fierros para hacer entrar en razones a ese aluvión zoológico que nunca acepta su derrota.

martes, 5 de febrero de 2013

La nueva oración de la guerra, o cómo leer el mensaje opositor


En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo y de nosotros, tus humildes ciervos

Queremos el progreso individual señor, no compartir nuestras riquezas con ellos, miserables que no han sabido pararse sobre sus pies después de haber sido ultrajados, y ganar honradamente el pan que se les niega desde el comienzo de la historia.
Castígalos a ellos que no supieron ofrecer la otra mejilla y ahora quieren justicia. Oblígalos a bajar la cabeza una vez más, y otra y otra.
Ponlos de rodillas junto a sus familias en el centro mismo de la oscuridad donde los mandamos algún día y no debieron osar volver.
Oblígalos a convivir con sus verdugos, a que los acepten en sus mesas, en sus familias, para que tengan siempre presente que aquí hay quien manda.
Niégales la voz, que otros hablen por ellos, porque sus trémulas voces ofenden nuestros templos y su barrosa piel nubla nuestra claridad que emana de tu luz.
Porque somos tus elegidos, lo fuimos siempre y porque no ahorramos sangre de gaucho para escribirlo en la historia que llega hasta este presente; y porque no ahorramos el oro del que los despojamos para erigir los fastuosos templos en que tus mensajeros habitan.
Lo hicimos para honrarte y pedimos tu bendición para que se la niegues a ellos, que se conformen con lo que les damos y no pidan lo que no les corresponde.
Que acepten mansamente ser objeto de nuestra ira, nuestra lujuria, nuestra avaricia, como fue siempre, para eso los condenamos, que no tengan otra salida más que la que nosotros bondadosamente les proponemos.
Y condena a sus hijos, a la ignorancia, la exclusión y el desprecio, a que se acostumbraron sus padres y sus abuelos, por los siglos de los siglos.
Que ni siquiera imaginen levantar sus renegridas cabezas y acepten su condición. Libranos de las ataduras y danos la libertad para hacer lo que queramos, sin que ningún poder divino o terreno intervenga en su socorro, para eso estamos nosotros y ya veremos lo que les damos.
Y si alguno de ellos osa levantar su testa, mirarnos a los ojos y envidiar nuestra ventura, te rogamos para ellos no la muerte sino la ruinosa vida en esos cementerios para vivos que son nuestras cárceles, nuestros manicomios, nuestros asilos, sus villamiserias.
Sin importar su edad ni género, danos la fuerza para enviarlos hasta el fondo mismo del infierno, donde rogaran la muerte y les será negada, y donde vivan peor que animales y envidien la vida que tienen nuestras amadas mascotas.
Sólo así sabrán entender quien manda y avergonzarse de su pereza, su vagancia y su crimen: el de haber querido ser libres.
Porque somos tus elegidos para gobernar en esta tierra, que es nuestra. Somos tus orgullosos guerreros, manchados de sangre de los infieles. Hoy despojados, mañana nuevamente vencedores. Amén.       

lunes, 4 de febrero de 2013


MODAS DE VERANO: PUTEAR AL FUNCIONARIO KIRCHNERISTA YA HACE FUROR


A las tradicionales y tediosas actividades veraniegas de la elite bien pensante, como jugar al tejo, al beach boley, ponerse el cuatri de sombrero, o atropellar distraídos transeúntes playeros con ostentosas camionetas, ahora se le suma una original e innovadora: putear al funcionario kirchnerista.

Con la fuerza arrolladora del monopolio de medios independientes, Grupo Clarín y me pongo de pie, ya se impone entre grandes y chicos millonarios esta nueva y gratificante actividad que encontró en el marxista Kicillof, y el presunto ultra corrupto K, Amado Boudou, sus primeras víctimas.

No menos republicana y democrática que los insultos en tono de broma de Miguel del Sel hacia Cristina, putear al funcionario kirchnerista, tendría propiedades terapéuticas, se comenta en los pasillos de la ciencia. Es que tanto aburriemitno causan las vacaciones que la puteada tendría un efecto liberador para quienes nunca participaron, se cagan en todos, la juntan con pala, quieren ver a los negros tras las rejas, a Macri presidente, y sin embargo todavía no se sienten a gusto en este país gobernado por los montoneros que gastan la plata de los jubilados y acribillan a cuanto artista financiado por el Estado trate de esgrimir alguna crítica sin fundamento hacia la dictadura K. “Es estresante”, reconoció Victoria Donda mientras le pasaba bronceador a peluda espalda de Binner, en una playa atestada de jóvenes.

Algunos funcionarios ultra K ya estarían levantando campamento en distintas y coquetas playas argentinas, so pretexto de se vino el fresco, se vino, y estarían volviendo a sus oscuros reductos. Suspensión de actos masivos, caminatas al sol y salidas de compras al super, serían los primeros síntomas de esta moda que no tiene techo y que ya amenaza con extenderse a lo largo y ancho del país porteño y alrededores, replicada hasta el cansancio, por el Grupo Clarín, y me pongo de pie.

Grises, anodinos, egoístas, ambiciosos e ignotos propietarios estarían gozando de su minuto de gloria, saboreando las mieles de la fama, sólo con la condición de que puteen con voz fuerte y clara al primer funcionario K que se les cruce por el camino.

Lo lamentable es que, tratándose de una moda, es posible que no dure más que el verano y su impacto en la imagen de Cristina y su efecto en las elecciones legislativas sean nulos,  y parafraseando el estribillo que suelen cantar artistas que se acomodan con cualquier gobierno, las modas pasan, los funcionarios quedan. 

viernes, 1 de febrero de 2013


Otra mañana 

Casi todas las mañanas, cuando llego a mi trabajo, en la vereda de enfrente se da un showcito, que nadie disfruta, que casi nadie ve: siempre una joven, adolescente, a veces una niña, lucha contra alguna fuerza invisible que la quiere ingresar a esa casona antigua donde funciona una sede del COPNAF, el consejo provincial de la niñez adolescencia y familia, extraño nombre para ese lugar que no tiene nada de esas tres cosas. Para ser breve y claro diré que si consideramos a la cárcel el infierno, esto vendría a ser el purgatorio, es la explicación más clara y abarcativa que ningún funcionario le dará. La fachada pintada de vivos colores, con imágenes de dibujitos animados le agrega una cuota más de terror a la escena, me hace recordar algo que leí sobre los nazis. En este caso, en esta mañana, como casi todas las mañanas, se trata de una niña que pisa la adolescencia. Camina nerviosa por la vereda, frente a la puerta, se tironea los pelos, se rasguña la cara, da algunos gritos cuando algunas de las asistentes sociales, imagino, se le acerca, se aferra a los barrotes de las ventanas de los cuales nadie la quiere soltar, como se habrá aferrado a la vida con su familia, a la niñez que le fue arrancada, a la adolescencia que ahora empieza. A la asistente gorda, ahora se le suma una flaca, no ejercen violencia, tratan de convencerla, ella amaga con salir corriendo, pero no lo hace, sólo manifiesta un poco de histeria, desesperación, sabe, nadie la va a defender, después de todo, esas personas están para ayudarla. A veces la vida apesta, da nauseas. Yo transpiro, por el calor, siempre transpiro, en la puerta del lugar donde trabajo, hago como que estoy terminando el pucho para quedarme mirando. Algunos que pasan por el lugar miran de reojo, siguen como si nada. Me imagino que harían si otro fuese el contexto, que haría yo, si fuese el frente de una comisaría, si de nuevo estuviésemos en una dictadura. Pero soy el único que se queda parado mirando. Fantaseo con que la joven le da una trompada a la gorda, le arranca los pelos a la flaca, le rompe la cara a patadas y se va corriendo, descalza. Pero eso nunca sucede, no hay donde ir, siempre la encuentran y de vuelta a la mini cárcel, y si no la encuentran, peor para ella. Esta sociedad se ha vuelto un infierno para las mujeres, pienso, y no por el calor, que ya me hace transpirar a chorros, entonces entro, subo la escalera, prendo el aire acondicionado y salgo al balcón, para seguir viendo. Me siento una vieja chusma, pero no me importa. Son drogados, me dijo una vez una vieja chusma que se detuvo con migo en la vereda para ver el showcito, pero enseguida retomó su camino, yo seguí parado, pensando que lo mejor que podría hacer uno en esos casos, era drogarse. Una vez, una trabajadora social, me contó que a los que están institucionalizados los llevaban en una visita guiada a la cárcel, para que tomen conciencia me dijo, o alguna mierda parecida. Sugestivamente, el tipo que yo creía cambiaría algo de esa institución del siglo dieciocho, se suicidó al poco tiempo de haber sido nombrado para dirigirla. Ahora, desde arriba, desde el balcón, la desesperación parece una danza, la niña camina, las mujeres la siguen, le hablan, lo de siempre. Tal vez espero que algún día a alguna asistente social se le vaya la mano y use la violencia, para entonces cruzar la calle corriendo y darle una patada voladora en plena cara, pero eso nunca sucede. Finalmente la niña siempre ingresa sola por la puerta, custodiada por las asistentes, sin mostrar mucha resistencia, vencida, sin rebeldía, arrastrando los pies con un cansancio que pienso, no debería tener un niño.  

viernes, 11 de enero de 2013

Nunca me cayeron bien los artistas


Nunca me cayeron bien los artistas, los tipos que se consideran artistas, digo. En Argentina sucede algo extraño con quienes consideramos y se consideran artistas, algunos son muy buenos en lo que hacen pero cuando abren la boca la cagan. Y no es lo mío una autoritaria censura ni una amenaza de masacre como la que teme Campanella. El chabón conoce muy bien Estados Unidos, país que le ha dado gratas sorpresas y muy buenas ganancias, en que categoría pondría entonces sus acciones militares en cualquier parte del globo que tenga petróleo?

Decía, los tipos que se creen artistas se jactan de ser humildes, porque no lo serían? Hemos de entender entonces que alguien que ocupa su lugar está en un gran lugar que habilitaría la soberbia, algo que ellos, con grandeza, rechazan, lo cual los hace más grandes.

Podrían dejar de existir los artistas y el mundo seguiría andando. Cosa que no sucedería si dejaran de existir los trabajadores, por ejemplo.

Decía, y de un modo absolutamente subjetivo, la mayoría de los artistas argentinos, cuando abren la boca, la cagan. Tal vez espero demasiado de ellos. Uno supone que esas personas tienen una sensibilidad especial para con los dramas y dolores ajenos. Uno tal vez se equivoca. También se equivoca si considera artistas a Gianola o Darín. El cine, de ser una arte, es un arte menor, una rama menor de aquello que consideramos arte. No es nada nuevo lo que digo, pero viene al caso, porque si el cine es una rama menor del arte, en cuya cúspide se encuentra la literatura, el actor es un empleado, una ficha del director y el guionista, en todo caso los verdaderos artistas del supuesto séptimo arte. Que un determinado actor acepte hacer una determinad película, no implica que comparta ni encarne ninguno de los valores que ese guión pone en juego. La interpretación no requiere siquiera una profunda comprensión del guión.

Los artistas geniales, que en la Argentina hay muchos, digo pintores, músicos y escritores, son los que tienen o tuvieron un compromiso político y social claro.

Los actores son empleados, mejor pagos y mejor tratados que el resto de los empleados. Viven bien, quieren vivir mejor, punto. De ahí a que el tipo o la mina tengan formación política, compromiso o lucidez, hay un abismo, que su empleo no les reclama atravesar, porque lo haríamos nosotros?

miércoles, 9 de enero de 2013


LA ESTRATEGIA DEL SCIOLISMO: AGRUPACIÓN PASACALLE

Como una muestra patente de esa nueva política que nos legó la dictadura y difundió el neoliberalismo, es decir hacer política no haciendo política, no militando, mostrándose como alguien que desprecia el poder y solo quiere lo mejor para todos, la agrupación pasacalle llegó a Paraná, para difundir el vacío mensaje de su anodino referente.

Espertos comunicadores ya hacen una lectura aún con los pelos en la mano: Scioli plantea una confrontación con el Pato, el preferido de Cristina, con un hecho tremendamente simbólico que si usted no logró desencriptar por lo sutil de la movida, nosotros se los explicamos: colgar cuatro pasacalles en la ciudad, obviamente en zonas céntricas, es algo así como mojarle la oreja al gobernador de Entre Ríos, en su propio territorio. Mejor para el Pato, claro. Lo que vendría a hacer la fantasmagórica Juan Domingo, además de dejar constancia que el nombre de moda ya no es Néstor Kirchner, es posicionar al gobernador entrerriano como un claro presidenciable de las filas del Frente para la Victoria. A esta altura no quedan dudas de eso. Si Scioli amaga, el primero en ir al choque será Urribarri, si Daniel se la juega en serio, cosa dudosa, Cristina sacará la carta de la re re y mandará al motonauta a su casa con el rabo entre las piernas.

La estrategia de Scioli hasta el momento ha sido la más exitosa de los saltimbanquis de la política. No tener gusto a nada, no jugarse nunca a fondo y mantener más o menos tranquila la provincia de Buenos Aires, ha dado sus resultados. Ser oficialista de todos, no poner las manos en el fuego por ninguno. El perfil de Scioli es similar al del Lole Reuteman, con una dosis más de atrevimiento y varias menos de convicciones. Daniel es una especie de candidato flotante, podría ser un buen candidato para cualquier partido o corriente política, siempre y cuando se le explique de forma clara cuales son las condiciones y cuales sus beneficios. Al lado de Cristina es un candidato menor, pero frente a cualquier alternativa del kirchnerismo, es un peligro latente. Al ser un significante vacío con una breve lectura del libro peronismo para principiantes, cualquiera puede poner huevos en esa canasta.

Suele decirse que cuando uno es un tonto, conviene cerrar la boca y dejar lugar a la duda, yo hace rato abandoné esa estrategia, prefiero ser un boludo consagrado a una incógnita pelotuda, pero la Juan Domingo Scioli, abona ese terreno, no se le conocen militantes ni referentes, probablemente no los tenga. Si la operación pasacalles vacuos es una estrategia de las filas del propio Urribarri, es una estrategia por lo menos simpática, una chanza de vacaciones. Si no, es un error, lo aprendí con el tiempo: el silencio, el perfil bajo, suele hacerte interesante por un rato, pero en algún momento tenes que tomar la palabra. Una incógnita cuya respuesta es una boludez, termina siendo una decepción más grande. Generar demasiadas expectativas cuando hay poco y viejo para mostrar, es peor que no generar ninguna expectativa y mostrarse así, boludo y simple como uno es, que en definitiva, con suerte y viento a favor, te da la posibilidad de hacer o decir algo interesante y terminar impresionando a los que no esperaban nada de vos y cagar a todos lo que se creían mejores que vos. 

martes, 8 de enero de 2013

JUAN PERÓN, VENEGAS CONDUCCIÓN

El Momo Venegas va por todo, en Entre Ríos ya tiene su único local partidario y su única agrupación del partido FE, que obviamente, él conduce. El centro de operaciones está en Nogoyá, donde Edgardo Maier, hasta hace poco militante del FEF de Busti, partido por el cual fue candidato a diputado, es uno de los armadores y, obviamente, secretario general de la UATRE de esa localidad entrerriana.

Es que evidentemente, la financiación y los cuadros, llamémosle, los pone la UATRE, al igual que los militantes, el chori y la coca.

Los medios no se escandalizaron esta vez de la sangría que viene sufriendo el Frente Entrerriano Federal de Busti, tras la partida de Maier a la nueva agrupación, cuyo nombre no es ni más ni menos que “Juan Perón, Venegas Conducción”. Sí, reite pero se llama así, y no es cómico. Tampoco Busti se molestó con la partida de Maier, sabe que es un dirigente de culto, digamos, no lo sigue nadie. En las últimas elecciones no movió ni cuatro fiscales, pero ahora, con la estructura de la UATRE y el apoyo del Momo, otro sería el cantar, se entusiasman.

La Sociedad Rural y la Federación Agraria le darían una mano con los avales. Y entre los puntos del programa de gobierno –si claro, porque el Momo va a querer ser presidente– se incluirían medidas progresistas como permitir que se puedan sindicalizar los jóvenes a partir de los 11 años, para que sus derechos puedan ser defendidos y se los incluirá a la vida democrática permitiéndoles votar, Porque ¿somos un país inclusivo o no?¿queremos un país donde puedan vivir los que quieren a videla, los que no quieren a videla, los que quieren trabajar en blanco y los que prefieren hacerlo en negro también, o queremos ser Venezuela?

La estrecha vinculación del Momo y Perón no es nueva. En 1944 durante el gobierno de Edelmiro J. Farell, por iniciativa del secretario de trabajo, Juan Domingo Perón, se sancionó el Estatuto del Peón Rural, que puso del ojete la Sociedad Rural Argentina, y que tuvo su chance de reestablecer la tradición mucho tiempo después, recién en 1980, cuando la dictadura de Videla, derogó el Estatuto y puso en vigencia el régimen de empleos temporales. A Instancias de Videla, Harguindeguy y Martínez de Hoz, grandes conocedores de la labor rural ellos, se redactó un régimen teniendo en cuenta las tradiciones y costumbres de la gente de campo que vive la mitad del año en Europa o Miami, es decir, jornada de sol a sol, de lunes a lunes, escasa responsabilidad del empleador hacia el empleado, escasos o nulos derechos laborales, etc. sin embargo, los productores del campo, fuente de la riqueza nacional y cuna del ser nacional, tuvieron que apelar al trabajo esclavo, en negro y a la explotación infantil, por temor a la desaparición de los pequeños productores. Aún hoy se mantiene esa sacrosanta tradición, fundante de la grandeza de la patria, de tener a más del 60% de los empleados en negro. Decía, la relación del Momo y Perón, es de larga data, ya que, la UATRE conducida por Venegas, se unió a la mesa de enlace de la sociedad rural y la federación agraria durante el conflicto por la 125, en 2008, en defensa del empleo y la grandeza de la Patria

En diciembre de 2011, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó un nuevo régimen de trabajo, que recogía lo contenido en el derogado estatuto peronista. La resistencia de la UATRE fue tenaz, en la calle y en el recinto, como no lo había sido nunca antes. Un verdadero ejemplo de lucha popular.  Facundo Moyano, cuando todavía no veraneaba en Miami, Omar Plaini y Héctor Recalde, rechazaron el proyecto de su bancada. La Sociedad Rural y la Federación Agraria se solidarizaron con el gremio de sus empleados y apoyaron el reclamo en contra de la medida que apuntaba a destruir a la UATRE. Denunciaron que los del Frente para la Victoria eran todos vagos y que en el campo otra era la costumbre, se trabajaba de sol a sol, no ellos, el peóncito de estancia es manso, agradece si le tiran unos mangos y si no con unos huesos y un paquete de yerba se arregla.

El proyecto oficial fue aprobado con 174 votos a favor y 4 en contra.

Reconoce a los peones derechos tales como remuneraciones mínimas determinadas por el Consejo Nacional de Trabajo Agrario, que no podrán ser menores al salario mínimo vital y móvil y establecimiento de períodos y lugares de pago; prohíbe del pago en moneda distinta a la de curso legal; prevé la bonificación por antigüedad; la prohibición de deducción del salario del valor de mercaderías provistas por el establecimiento; dispone que la jornada de trabajo no podrá exceder de 8 horas diarias y 44 horas semanales, desde el lunes hasta el sábado a las 13 horas; estipula, el reconocimiento de horas extras; el descanso semanal; las condiciones adecuadas de higiene y seguridad; la provisión de ropa de trabajo por parte del empleador; el otorgamiento de licencias de la ley de Contrato de Trabajo y licencias especiales. Otros artículos establecen la prohibición del trabajo de menores de 16 años bajo cualquier modalidad; la regulación del trabajo adolescente y las condiciones de vivienda digna. Los empleadores, además deberán garantizar una alimentación de los trabajadores rurales “sana, suficiente, adecuada y variada, según el área geográfica y la actividad que desarrollen”.  

Ah, la estrecha relación de Venegas y Perón? Bueno, hace poquito, cuatro gatos que juntan tres votos, formaron una agrupación con la guita de los afiliados de la UATRE, y como “Venegas Conducción” quedaba muy personalista, le agregaron “Juan Perón, Venegas Conducción”  

viernes, 4 de enero de 2013

EL ASADITO


Los pibes del FEF parecen estar más perdidos que militante de Lilita Carrió, y no es para menos, las idas y venidas de su líder se parecen más a las de Pato Bulrrich que a las estrategias de un conductor indiscutido. Será que sus compañeros no se animan a discutirle nada y por eso lo ven haciendo el ridículo?

En un documento que no tiene más objetivo que ir a la caza del protagonismo perdido, pretenden criticar de alguna manera el asado de Alak en la ex Esma, denunciando sobreactuación de parte de los funcionarios kirchneristas. Claro, ahora piden justicia por Rucci, pero hace poquito, aunque no parezca, Busti asumía su tercera gobernación en nombre de los 30 mil desaparecidos, participaba de la marcha del 24 de Marzo, buscando a los codazos el primer lugar en la columna. Antes, a instancias del querido Mencho Germano, había avalado la creación del Registro de la Memoria, tomando parte en la interna de las organizaciones de Derechos Humanos. Ahora considera que el gobierno intenta cooptar a las organizaciones de DDHH, las cuales no deben formar parte del Estado. Tarde, tardísimo. Su ex delfín, José Carlos Halle, los hizo parte de su malogrado gobierno municipal y financió sus actividades. Pero no se sobreactuó el compromiso de Halle con los Derechos Humanos, única cucarda viable para su postulación. Tampoco se sobreactuó la expulsión a patadas del ex presidente de la departamental paraná del PJ, actual diputado hasta hace poco por el FEF, Rubén Almará, por decirle a Estela Carlotto, lo que acostumbraba oír en los asados, no en la Esma, si no en lujosas quintas, de boca de sus compañeros.

Eso sí, reconocen del gobierno nacional “varias de esas conquistas”, referidas a la búsqueda de la Verdad y la Justicia en torno a los crímenes de la dictadura genocida. A que gobierno le reconocerán el resto?

Lo profano, por su irreverencia, tiene un secreto poder: desencantar al poder, desnaturalizarlo. Lo profano juega con aquello que para la mayoría es sagrado, intocable, impensable, y de esa manera arrebata al poderoso su poder, naturalizado por lo sagrado. Bajo la luz de lo profano, lo sagrado se desnaturaliza, se resignifica. Desde luego que hay que tener estomago para comerse un asado en la Esma, pero más difícil es ser valiente y conjurar a la muerte con la vida, trocar el asadito de los verdugos, por el asado con los amigos.